SENSACIÓN-PERCEPCIÓN

SENSACIÓN PERCEPCIÓN

Sensación y Percepción

Todos los seres humanos percibimos el mundo exterior a través de los sentidos, pero nuestra percepción depende también de experiencias anteriores. Constantemente nuestros sentidos son bombardeados por multitud de estímulos.

Un estímulo es la energía física que produce una excitación en un órgano sensorial.

Los sentidos nos ofrecen un panorama interesante del mundo, pero no siempre son capaces de transmitirnos una imagen exacta de la realidad. De hecho construimos cantidad de instrumentos para amplificar nuestros sentidos.

La sensación consiste en detectar algo a través de los sentidos y los receptores de sensación internos sin que aún haya sido elaborado o tenga un significado.

La percepción no es sólo una mera suma de los estímulos que llegan a nuestros receptores sensoriales, sino que cada individuo organiza la información recibida, según sus deseos, necesidades y experiencias. El cerebro transforma inmediatamente los mensajes sensoriales en percepciones conscientes.

La percepción es un proceso constructivo por el que organizamos las sensaciones y captamos conjuntos o formas (gestalt) dotadas de sentido.

La integración de cada persona al ambiente en el que se desarrolla, depende de su capacidad perceptiva. Si analizamos esta definición obtenemos que la percepción:

  • Es un proceso constructivo que depende de las características del estímulo y de la experiencia sociocultural y afectiva del sujeto perceptor.

  • Es un proceso de información-adaptación al ambiente. El objetivo de la percepción es dotar de sentido la realidad que vivimos, facilitarnos información sobre el mundo y permitir nuestra adaptación al entorno.

  • Es un proceso de selección. Como la información que recibimos es excesiva los recuerdos del individuo son limitados, percibimos lo que es relevante para nosotros en cada circunstancia. Esta selección se produce mediante la atención.

La atención es una actividad consciente que inhibe lo que pueda interferir, orienta los sentidos, los sistemas de respuesta y los esquemas de conocimiento residentes en la memoria.

Existen cuatro fases en el proceso de la percepción:

  • Detección: Cada sentido dispone de un receptor, grupo de células sensibles a un tipo de estímulo.

  • Transducción: Parte de nuestro talento natural depende de la capacidad del cuerpo para convertir un tipo de energía en otro. Los receptores convierten la energía del estímulo en mensajes nerviosos.

  • Transmisión: Cuando ésta energía tiene la suficiente intensidad, desencadena impulsos nerviosos que transmiten la información codificada, sobre las características del estimulo, hacia diferentes partes del cerebro.

  • Procesamiento de la información: Nuestros órganos sensoriales detectan energía y la codifican en señales nerviosas, pero es el cerebro quien organiza e interpreta la información en forma de experiencias conscientes.

La sensación se origina cuando el órgano de un sentido (receptor) es estimulado por una energía física (color, olor, etc.). Nuestro cerebro organiza la información que proviene de los sentidos y otorga un significado a las sensaciones.

Los seres humanos disponemos de cinco sentidos que nos informan del mundo exterior, llamados exteroceptores (gusto, oído, tacto, olfato y vista). También contamos con otros que reciben información de nuestro organismo (interoceptores) y otros que nos informan del movimiento (propioceptores).

Exteroceptores:

  • Gusto: Sentido de carácter químico, nos permite percibir muy pocos sabores. Básicamente son sólo cuatro (dulce, salado, ácido y amargo). La riqueza de gustos se consigue combinando estos cuatro.

  • Olfato: Sentido químico. El estímulo son las sustancias volatilizadas, que excitan los receptores presentes en la parte superior de las fosas nasales.

  • Visión: La mayor parte de información exterior que se obtiene es visual. La vista es considerada el sentido por preferencia en los seres humanos. Los ojos son, el órgano más importante y trabajan juntos para transmitir imágenes al cerebro a través del nervio óptico.

  • Audición: Es fundamental para la comunicación por medio del lenguaje. Somos muy sensibles a las diferencias de sonido y podemos detectar las diferencias entre millares de voces humanas.

  • Tacto: Nuestra sociedad inhibe el tacto porque lo asocia al interés sexual, aunque el afecto no es lo mismo que el sexo.

Propioceptores:

  • Sentido cinestésico: Nos informa de la posición relativa del cuerpo y de lo que hace durante el movimiento; también regula la tensión muscular del organismo.

  • Sentido vestibular: Proporciona información sobre el movimiento y orientación de la cabeza y el cuerpo respecto a la tierra conforme se desplazan las personas.

Interoceptores:

  • Sentido orgánico: Nos indica es estado de nuestros órganos internos a través de las células viscerales.

La capacidad humana de recibir estímulos es limitada, no podemos tener sensación de todo. En nuestra sensación existen diferentes umbrales:

Umbral absoluto:

Es la cantidad mínima de estímulo que necesitamos para detectar algo (umbral inferior) y también la cantidad máxima de estímulo que podemos recibir, es decir, el límite superior por encima del cual no sentimos más (umbral superior).

Umbral diferencial:

Es la diferencia de intensidad del estímulo necesaria para notar un incremento o una disminución ante un estímulo previo. Cuanto más pequeño es el cambio que podemos detectar, mayor es nuestra sensibilidad.

El estudio de la organización perceptual consiste en descubrir los factores responsables de que las sensaciones aparezcan como totalidades unitarias y coherentes ante nuestra experiencia.

En el análisis de la percepción humana podemos resaltar tres perspectivas psicológicas: asociacionista, escuela de la forma y cognitiva.

Asociacionista:

Considera que la percepción es un “mosaico de sensaciones”. Sin embargo, la percepción es un todo más complejo que la suma de sus componentes. Percibir es dotar de sentido a un acontecimiento.

Escuela de la forma (Gestalt):

Rechazan la creencia del sentido común (“vemos el mundo tal y como es”) y defienden la naturaleza holística del proceso perceptivo, resumido en la frase: “el todo el mayor que la suma de las partes”.

La forma es un esquema de relaciones invariantes entre ciertos elementos y relativamente independiente de las características físicas en las que se encuentra materializada.

Cognitiva:

Considera que cada individuo aprende a percibir y utiliza esquemas cognitivos (conjunto de conocimientos almacenados en su memoria) para interpretar la realidad. Si comparamos a una persona con un ordenador, observamos que la máquina recibe información externa pero dispone de un programa, instrucciones para tratar los datos. De forma similar, el sujeto dispone de esquemas cognitivos para poder interpretar la información que recibe del mundo.

La sensación es detectar algo sin saber qué es, mientras que la percepción es reconocer un objeto específico. Desde este punto de vista, las sensaciones corresponden a la recopilación de información y la percepción se relaciona con la interpretación de la información.

Las percepciones humanas se caracterizan por tener un diseño determinado, una forma estable y constante, unas cualidades sensoriales, carácter de corporeidad y manifestación en el espacio objetivo. La percepción no es una simple experiencia sensorial, posee un determinado significado y resonancia afectiva. Varios factores influyen en nuestra percepción:

Factores externos:

  • Intensidad: Cualquier modificación estimular suele llamar nuestra atención.

  • Repetición: Tiene gran importancia en la propaganda comercial, de ahí que se repitan tanto los anuncios.

  • Tamaño: Los objetos grandes, atraerán nuestra atención con mayor probabilidad que los de menos tamaño.

  • Novedad: La percepción de objetos no habituales se fija con mayor facilidad.

Factores internos:

  • Atención: En todo momento somos conscientes de un número limitado de estímulos.

  • Motivos: Hacen que la percepción sea selectiva.

  • Intereses y valores: Atendemos a los aspectos de la realidad que nos interesan más.

  • Características del observador: Los deseos y las actitudes, la personalidad y la situación afectiva del observador influyen en la percepción.

  • Cultura: Ejerce un papel fundamental en la percepción; nos han enseñado a percibir y este aprendizaje condicionará nuestra perspectiva.

Nuestros sentidos no son siempre capaces de transmitir una imagen fiel de la realidad. Los trastornos de la percepción tienen distintos niveles:

Agnosia:

Capacidad de identificar o reconocer estímulos por un sentido particular aunque la persona tenga bien su capacidad intelectual.

Ilusiones:

Es una deformación del objeto percibido, debido a una percepción falsa o a un error en el reconocimiento. Se distinguen varios tipos de ilusiones:

  • Por falta de atención: Son frecuentes en la vida cotidiana.

  • Ilusiones catatímicas: Deforman los objetos o situaciones por influencia de los sentimientos o emociones.

  • Pareidolias: Son ilusiones fantásticas, propias de la imaginación. Consiste en darle forma definida a algo que no la tiene.

Alucinaciones:

Son percepciones sin objeto. Según el canal sensorial por el que se perciben, se dividen en:

  • Acústicas: Se experimentan como ruidos, voces o murmullos. Suelen ser desagradables para los pacientes.

  • Visuales: Se presentan en personas con trastornos orgánico-cerebrales y en intoxicaciones graves. Suelen ver objetos móviles, animales, personas de pequeño tamaño, caras grotescas que se burlan de ellos.

  • Gustativas y Olfativas: Se presentan en algunas personas deprimidas y esquizofrénicas que, influidas por sus delirios, pueden sentir olor a veneno en su comida o incluso saborearlo.

  • Táctiles: Se refieren a sensaciones en la piel como picores, pinchazos o corrientes eléctricas por la piel.

Las alucinaciones pueden ser, además, de varios tipos:

  • Fisiológicas: Son experiencias perceptivas que acontecen antes de dormir o durante el sueño, pero no son patológicas.

  • Por lesión de los receptores: El sujeto está convencido de que lo que percibe es real, como la persona que siente un miembro que le ha sido amputado.

  • Oníricas: Son producidas por lesiones difusas del sistema nervioso y por infecciones o intoxicaciones. Es la típica del delirium tremens.

  • Producidas por sustancias psicodélicas (LSD 25): Esta sustancia produce una modificación del componente afectivo de la percepción y modificaciones del espacio y tiempo.

  • Características de la esquizofrenia o psicosis crónicas: Las alucinaciones auditivas e ideas delirantes son síntomas de estos desórdenes mentales.


    Tomado de: Rincón del Vago .sensacion-y-percepcion_

jueves, 18 de febrero de 2010

PROCESOS SENSORIALES I- PRIMERA PARTE

SENSACIÓN - PERCEPCIÓN- CONCIENCIA
Proceso del sonido y el sistema auditivo
Los procesos sensoriales se componen principalmente por:. Sensación, Percepción y Conciencia. La sensación es el proceso por el cual se detectan, identifican y regulan los estímulos y, solamente da a conocer o llevar la información. La percepción es la interpretación de la información. La conciencia es experiencia mental interna de una persona, es el "darse cuenta", entre esas experiencias internas puede darse la experiencia mental junto a los procesos fisiológicos corporales.
Vale la pena tener en cuenta que a los seres humanos se les atribuyen generalmente menos procesos sensoriales de los que tienen. Varias descripciones de los procesos sensoriales humanos se refieren a "cinco sentidos básicos", pero probablemente resulte más adecuado referirse a " siete básicos", y comprender además que cada uno de éstos tiene subcategorias. Los siete sentidos básicos mencionados son: visión, audición, olfato, gusto, tacto, equilibrio y sentido muscular.
Siempre ocurren una determinada secuencia de eventos en la actividad sensorial. En primer lugar, deben presentarse algunos estímulos adecuados al tipo de receptor sensorial, con la intensidad suficiente para que puedan ser recibidos. Las señales se captan por medio del "receptor" ( terminal nervioso especializado para tal fin) y se transmiten a través del Sistema Nervioso Periférico Sensorial ( o Somático) hacia el cerebro. La señal activa una parte determinada del cerebro la cual es registrada como una secuencia. O sea, que hasta que la señal no llegue al cerebro, no ocurre la sensación.
La mayor parte de los receptores sensoriales están ubicados de tal forma que se encuentran resguardados dentro del organismo.
Cada proceso sensorial tiene un rango limitado de recepción. Las capacidades sensoriales humanas son por lo general, muy buenas aunque algunas veces las capacidades de otros organismos las sobrepasen. Cuando los estímulos ocurren fuera del rango de recepción, el organismo no los registra.
Como se dijo anteriormente, el estímulo debe ser los suficientemente fuerte para que ocurra la recepción. El nivel necesario de intensidad se denomina "umbral". Es bueno distinguir entre umbrales que se necesitan para revelar la presencia o ausencia de un estímulo o para detectar un cambio en la intensidad del mismo.
Clases de umbrales: umbral absoluto, umbral diferencial. El umbral absoluto es el mismo nivel de un estímulo, en el cual se puede detectar correctamente la presencia o ausencia del estímulo, en el 50% de los casos. El umbral diferencial, es la mínima variación en el valor de un estímulo, la cual puede identificarse correctamente como un cambio; también se conoce como diferencia apenas perceptible.(Ver cuadro abajo)
En ocasiones, cuando se compara con las circunstancias normales, el estímulo está en su nivel desacostumbrado. En la mayor parte de estos casos, al parecer, los seres humanos son capaces de hacer ajustes y adoptar patrones de comportamiento que les permite adaptarse al nuevo estímulo existente, este proceso se le llama "adaptación sensorial".
Cuando el estímulo (mecánico, químico, electromagnético, luminoso, etc) es captado por el receptor, su energía se transforma en un potencial de acción al que llamamos "transmisión" de la señal. Naturalmente que el nivel de energía que llega deberá estar al menos en el "umbral absoluto" antes de que pueda ocurrir la transmisión.
Hay algunas teorías con respecto a la recepción sensorial, que indican que el estímulo debe tener algún valor mínimo inmodificable para su umbral absoluto y algún grado o nivel constante de cambio para su umbral diferencial. Pero, trabajos posteriores han demostrado que tales conceptos son relativamente ingenuos. Los valores de los umbrales absolutos, así como los de los umbrales diferenciales, pueden variar de acuerdo a diversas condiciones que pueden ser internas o externas.
Intensidad del estímulo.
TIPOS DE PROCESOS SENSORIALES
Visión } Proceso sensorial del aparato visual. Tiene la mayor cantidad de estímulos necesarios tanto para orientación en el medio que nos rodea como para la percepción perceptiva y de la experiencia que se realiza a través del sentido de la vista. En el proceso de la visión intervienen tres funciones principales que llevan a cabo el conjunto del sistema visual: 1) La determinación del grado de brillantez; 2) la percepción del color; 3) la percepción de la forma y el espacio.
En el ojo, los receptores sensibles se estimulan al recibir la luz, que consiste en energía radiante propagada en forma de ondas. La luz se propaga a través de ondas electromagnéticas, en ellas se distingue su longitud y su intensidad. La longitud está relacionada con las vibraciones y la intensidad con la amplitud de la vibración.
Las diferentes longitudes de onda dan lugar a un amplio espectro de la luz que el ojo humano sólo es sensible a una zona limitada situada aproximadamente entre 360 y 700nm (nanómetros). En este espectro visible las distintas longitudes de onda producen diferentes percepciones de color.
La luz tiene tres propiedades: color, brillantez y saturación.
• Color (Matiz) Es una propiedad de la luz que debe sus características a la longitud de onda a que esta es emitida.
• Brillantez Mediante la brillantez se determina lo claro u oscuro del color, se trata de la dimensión de tonos y sombras determinados por la amplitud de la onda y que se percibe en términos de intensidad del color. Una gran amplitud se relaciona con tonos brillantes mientras que los tonos oscuros se deben a ondas de escasa amplitud.
• Saturación Este concepto se relaciona con la pureza del color y físicamente, se basa en la homogeneidad de la radiación, es decir si toda la radiación es de una sola longitud de onda el color producido se dice que está saturado. Un color no saturado ( fruto de varias combinaciones de longitudes de onda) al mezclarse con otros colores produce un tono grisáceo.
ORGANIZACIÓN Y ANATOMÍA VISUAL
• El Ojo : El ojo es una esfera compuesta básicamente por tres tipos de capas: la esclerótica, la coroides y la retina. En líneas posteriores se describen cada una de ellas, así como sus prolongaciones y otros elementos del ojo que juegan un papel relevante en el proceso de la visión.
• La Retina: Superficie sensible a la luz que recibe la imagen. Se encuentra en contacto con la coroides y podría decirse que la cubre hasta el iris. En ella se proyectan invertidas las imágenes y de ahí se trasmiten al sistema nervioso central. La retina contiene los neuroreceptores sensibles a la luz: los conos y los bastones. De ella parte el nervio óptico por lo que se dice que es una extensión del mismo.
• La Esclerótica: Es la capa que recubre el globo ocular, con excepción del frente. Es una membrana fibrosa, opaca y resistente para protección del ojo (el blanco del ojo).
• Bastones: Al igual que los conos, son elementos fotosensibles pero solamente a la presencia o ausencia de luz --sensaciones acromáticas (Blanco, negro y gris)-- y a estímulos luminosos. Hay aproximadamente 130 millones de bastones en la retina. La mayoría de los bastones se encuentran distribuidos en la periferia de la retina.
• Conos: Son elementos fotosensibles los cuales son los responsables de las sensaciones cromáticas (colores) y de la agudeza visual y sensibles a estímulos luminosos de niveles altos. Existen 7 millones de conos distribuidos en toda la retina. Sin embargo, la mayoría de los conos se concentra en la parte central de la retina denominada fóvea.
• Fóvea: Es una zona de la retina, ubicada en el área central y que resuelve la imagen con el mayor detalle y con color. En la fóvea se encuentran la mayor parte de los conos (5,000,000 de conos y casi ningún bastón). Ordinariamente la más pequeña área de sensibilidad de la fóvea es para el verde, luego el rojo, después el amarillo y el azul. Muchas de las acciones de la visión ocurren en ella.
• Punto ciego: El punto en donde inicia el nervio óptico en la retina se le denomina punto ciego. Se le denomina así ya que en este punto no existen conos ni bastones por lo que en él no se pueden experimentar sensaciones-percepciones visuales.
• Nervio óptico: El nervio óptico conduce el estímulo visual del ojo hacia el cerebro pero en forma de energía nerviosa, habiéndose transformado la energía radiante en ésta.
• Pupila: Consiste en una abertura transparente, en el centro del iris, cuya función es regular la entrada de luz que se proyecta en la retina.
• Cristalino (lente): Lente semi-rígido de membranas claras colocado inmediatamente detrás del iris, cuya función es la creación de imágenes. El cristalino también recibe el nombre de lente.
• Córnea: Es una prolongación de la esclerótica, es transparente y también cumple con la función de protección del ojo, pero en la zona frontal; no contiene vasos sanguíneos.
• Coroides: Es una membrana delgada, aterciopelada, con células de pigmento negro que se encuentra en contacto con la esclerótica. Su función es evitar la degradación por la luz extraviada o reflejos internos de la imagen formada.
• Iris: El iris es una lámina opaca y circular, colocada detrás de la córnea y rodeando la pupila. Constituye una prolongación de la coroides y puede variar de pigmentos (ésta estructura es la que diferencia el "color de ojos": negros, cafés, verdes, azules, etc.).
• Músculos oculares: Los músculos que sujetan el ojo controlan sus movimientos de manera simultánea a los dos ojos.
• Músculos ciliares: Los músculos ciliares controlan el enfocamiento, por lo que se activan cuando se mira objetos que se encuentran más cerca que 6.5 metros.
• Conjuntiva: Es una membrana delgada y transparente, continuación de la piel facial que cubre el frente del ojo.
• Humor acuoso: El globo ocular tiene dos cámaras, el humor acuoso que es un líquido claro, llena la cámara frontal y el humor vítreo llena la cámara posterior.
Disfunciones Visuales: Existen varias disfunciones visuales bastante comunes. Una de las más comunes es la ceguera total, la que resulta de lesiones traumáticas en el tejido del sistema nervioso o por enfermedades congénitas; la incapacidad para identificar los rojos y los verdes (daltonismo), la miopía, la hipermetropía y astigmatismo son disfunciones en las cuales los rayos luminosos no se enfocan correctamente en la retina, éstas últimas son corregidas con anteojos, lentes de contacto o con cirugía.
ORGANIZACIÓN Y ANATOMÍA DE LA AUDICIÓN
El sentido del oído es otro de los sistemas que nos pone en relación directa con nuestro entorno, relación que por una parte obtenemos la información que nos permite desenvolvernos e interactuar con el medio ambiente y nos capacita para el intercambio comunicativo con los demás seres.
El tipo de estímulos que pone en marcha el mecanismo de la audición está compuesto por vibraciones u ondas sonoras. Los sonidos son pues vibraciones que se transmiten a través del aire y que al estimular las fibras nerviosas del oído generan impulsos. Cuando tales impulsos después de recorrer las vías auditivas, alcanzan su área de proyección situadas en los lóbulos temporales dan lugar a la percepción del sonido.
Las ondas sonoras o vibraciones se propagan a través del aire ( y también de otros elementos). Constan de tres propiedades que son: frecuencia, amplitud y timbre, lo que confiere al sonido percibido distintas características.
• Frecuencia Cantidad de ondas sonoras por segundo que determinan el tono que la persona oye. La frecuencia se expresa en "ciclos por segundo" (cps) y corresponde al número de oscilaciones de la onda en una unidad de tiempo, "el segundo". Una frecuencia elevada da lugar a sonidos agudos, en cambio, la frecuencia baja da lugar a sonidos graves. El oído humano es sensible a un margen de frecuencia entre 20 y 20 000 cps, mientras que ciertos animales como el perro captan frecuencias más elevadas.
• Amplitud Representa la cantidad de energía en cada onda medida por la altura de la misma y determina la intensidad del sonido. Su sonoridad de expresa en "decibeles" (db) y está relacionada con la amplitud de la onda sonora y la energía que transporta. Una conversación normal puede tener 60db, mientras que el ruido producido por un tren subterráneo corresponde a 110db. Alrededor de 120db la percepción auditiva es dolorosa y aturde a tal punto que se distorsiona. La intensidad mínima audible para el oído humano se sitúa entre 10-20db.
• Timbre Es un atributo del tono y está relacionado con la pureza y combinación de éste ya que la mayor parte de los tonos ( al igual que sucede con los colores) no son puros sino combinaciones de ellos. El timbre es la cualidad del sonido que permite distinguir dos sonidos de igual tono emitidos por distintos instrumentos.
El aparato auditivo se suele considerar en una triple división del oído: Oído externo, oído medio y oído interno.
Oído Externo El oído externo es la parte del aparato auditivo que se encuentra en posición lateral al tímpano. Comprende la oreja y el conducto auditivo externo, que mide tres centímetros de longitud. El pabellón de la oreja nos ayuda a determinar de donde procede el sonido. El canal auditivo (donde se puede acumular la cera) funciona como un conducto para el sonido.
Oído Medio El oído medio se encuentra situado en la cavidad timpánica llamada caja del tímpano, cuya cara externa está formada por el tímpano, que lo separa del oído externo. Incluye el mecanismo responsable de la conducción de las ondas sonoras hacia el oído interno. Es un conducto estrecho, que se extiende unos quince milímetros en un recorrido vertical y otros quince en recorrido horizontal. La impedancia del oído es mucho más alta que la del aire y el oído medio actúa como un transformador adaptador de impedancias que mejora la transferencia de potencia. Hay una cadena formada por tres huesos pequeños y móviles que atraviesa el oído medio. Estos tres huesos reciben los nombres de martillo, yunque y estribo. Los tres conectan acústicamente el tímpano con el oído interno, que contiene un líquido. El tímpano o membrana timpánica: forma una superficie tensa, como la piel de un tambor, que convierte el sonido en vibración.
Oído Interno El oído interno, o laberinto, se encuentra en el interior del hueso temporal que contiene los órganos auditivos y del equilibrio. Está separado del oído medio por la ventana oval. El oído interno consiste en una serie de canales membranosos alojados en una parte densa del hueso temporal, y está dividido en: cóclea (en griego, "caracol óseo"), vestíbulo y tres canales semicirculares. Estos tres canales se comunican entre sí y contienen un fluido gelatinoso denominado endolinfa. El oído interno o cóclea: por su forma, también se le llama caracol; está lleno de líquido. Está formado por células muy sensibles, llamadas células ciliadas, que tienen una prolongación muy fina en la parte superior. Estas células ciliadas tienen una función muy importante en la audición. El vestíbulo: contiene las delicadas células que nos proporcionan un sentido del equilibrio. El nervio acústico, que va de la cóclea al cerebro.

PROCESOS SENSORIALES SEGUNDA PARTE
Sensación- Percepción y Conciencia
Sentido del gusto y olfato. Las diferentes partes que lo componen.
Algunos psicólogos y científicos han puesto su atención en los sentidos de la vista y el oído porque son los sentidos en que el hombre más se apoya principalmente en ellos para obtener información sobre el medio que lo rodea. Sin embargo, el hombre también utiliza otros sentidos que son importantes y que algunos los designan como secundarios que son: el olfato, el equilibrio, el movimiento, el gusto, la presión, la temperatura y el dolor.
OLFATO.
Nuestro sentido del olfato se activa por una proteína compuesta que se produce en una glándula de la nariz. Cuando respiramos un fino rocío de ella, llamado "proteína odorante de descarga"(POD) cubre un conducto de la punta de la nariz. La proteína se mezcla con las partículas transportadas por el aire, lo que a su vez hace actuar algunos receptores situados en la parte alta de la cavidad nasal en un segundo tejido llamado "epitelio olfatorio", cuyas dimensiones son solo del tamaño de una estampilla postal, que contiene millones de células receptoras. Aparentemente estas células nerviosas mueren en pocas semanas y son reemplazadas por otras (Graziaedi, Levine y Graziadel,1979).
Comparado con otros sentidos, los umbrales absolutos para la sensibilidad olfativa son muy bajos. Los umbrales absolutos se determinan a partir de la concentración mínima capaz de ser detectada.
El umbral diferencial indica el aumento en la concentración de sustancias necesarias para que el individuo pueda detectar fácilmente la adición de un aumento en la intensidad del olor.
Un área pequeña en la membrana mucosa que reviste la nariz (el epitelio olfatorio) contiene terminaciones nerviosas que detectan el olor (nervios olfatorios). Cuando las moléculas transportadas por el aire entran en la fosa nasal, estimulan minúsculas proyecciones similares a pestañas (cilios) en las células nerviosas. Esta estimulación envía impulsos nerviosos a través de unas zonas abultadas que se hallan al final de los nervios (bulbos olfatorios), a lo largo del nervio olfatorio, hacia el centro del olfato y del gusto del cerebro. El centro interpreta estos impulsos como un olor específico. Mediante este proceso se distinguen miles de diferentes olores.
El sentido del olfato puede afectarse por ciertos cambios en la nariz, en los nervios que van de la nariz al cerebro o en el propio cerebro. Por ejemplo, cuando las fosas nasales están irritadas por un resfriado común, el sentido del olfato puede disminuir al impedirse que los olores alcancen los receptores del olfato. Las células encargadas del olfato pueden resultar temporalmente lesionadas por el virus de la gripe; algunas personas no pueden ni oler ni saborear durante varios días o semanas posteriores a un episodio de gripe. Las infecciones graves de los senos nasales o la radioterapia utilizada para el cáncer pueden afectar a las células del olfato o destruirlas. Sin embargo, el traumatismo craneal, producido a menudo por accidentes de automóvil, constituye la causa más frecuente de la pérdida del olfato. Como consecuencia de dicho traumatismo, las fibras del nervio olfatorio (el nervio que contiene los receptores del olfato) resultan seccionadas a la altura de la placa cribiforme (el hueso en la base del cráneo que separa el espacio intracraneal de la cavidad nasal). En alguna rara ocasión, una persona puede nacer sin el sentido del olfato.(Tomado del Manual Merck).
EL GUSTO.
El sentido del gusto y del olfato trabajan conjuntamente para que se pueda reconocer y apreciar los sabores. El centro del olfato y del gusto en el cerebro combina la información sensorial de la lengua y de la nariz.
Miles de pequeñas papilas gustativas cubren gran parte de la superficie de la lengua. Cuando la comida entra en la boca, estimula los receptores de las papilas gustativas. Éstas, a su vez, envían impulsos nerviosos al centro del olfato y del gusto del cerebro, que los interpreta como sabor. Las papilas gustativas en la punta de la lengua detectan el sabor dulce, las de los lados, lo salado y ácido, y las de la parte de atrás, lo amargo. Las combinaciones de estos 4 sabores básicos producen una amplia gama de sabores. El cerebro necesita tanto el sentido del gusto como el del olfato para distinguir la mayoría de los olores. Por ejemplo, para distinguir el sabor de un bombón, el cerebro percibe un sabor dulce a través de las papilas gustativas y un rico aroma de chocolate a través de la nariz.
Las sensaciones gustativas están distribuidas en distintas zonas de la lengua y en menor número en el paladar, amígdalas y nasofaringe, se encuentran en los botones gustativos componiendo lo que se denomina "papila gustativa". Estas formaciones constan de células epiteliales sensitivas rodeadas de células de sostén y otros tejidos.. La variedad de sabores puede ser captada en las distintas zonas donde se hallan los botones gustativos, sin embargo, éstos se distribuyen de tal manera que existen lugares algo así como específicos para cada uno de esos sabores (ácido, amargo, dulce, salado, etc). Así , los botones gustativos para el sabor dulce se concentran en la superficie anterior y punta de la lengua, los del sabor ácido y salado a ambos lados de ella y los del sabor amargo en la parte posterior.
Una reducción o pérdida del sentido del gusto (ageusia) suele ser consecuencia de trastornos que afectan a la lengua. Algunos ejemplos son una boca muy seca, el tabaquismo intenso (especialmente fumar en pipa), radioterapia de la cabeza y del cuello y los efectos secundarios de fármacos como la vincristina (un medicamento anticanceroso) o la amitriptilina (un antidepresivo). La distorsión del gusto (disgeusia) puede ser consecuencia de los mismos factores que inciden en la pérdida del gusto. Las quemaduras de la lengua pueden destruir temporalmente las papilas gustativas y la parálisis de Bell (parálisis de un lado de la cara causada por una malfunción del nervio facial) puede ocasionar la pérdida del sentido del gusto en un lado de la lengua. La disgeusia también puede ser un síntoma de depresión.

PROCESOS SENSORIALES TERCERA PARTE

Sensación - Percepción y Conciencia

Los sentidos vestibulares vigilan el equilibrio y la conciencia de la posición y movimiento del cuerpo. Al igual que la audición, los sentidos vestibulares se encuentran en el oído interno y los órganos de los sentidos (células ciliadas que transmiten señales al nervio auditivo). Existen dos clases de sensaciones vestibulares: 1) sensación de rotación del cuerpo, allí se encuentran los tres canales semicirculares del oído interno como la cóclea , cada canal está lleno de líquido que se mueve con cada movimiento de la cabeza. Éste movimiento del líquido dobla los cilios, lo que por consiguiente estimula las células ciliadas para enviar un mensaje al cerebro respecto a la velocidad y dirección de la rotación del cuerpo.
El segundo sentido vestibular es la gravitación y movimiento anterior y posterior, hacia arriba y hacia abajo. Este sentido se forma de dos sacos vestibulares que se encuentran en los canales semicirculares de la cóclea. Ambos reservorios se llenan con un líquido gelatinoso que contiene millones de pequeños cristales. El saco utrículo, se encuentra en una posición que cuando el cuerpo se mueve horizontalmente, los cristales doblan los grupos de cilios y se inicia el mensaje sensitivo. El sáculo hace lo mismo pero en movimiento vertical. Pero aún cuando la cabeza se encuentre inmóvil, los cristales doblan algunos grupos de cilios ya que caen por gravedad, esto informa sobre la posición de la cabeza en todo momento. Los impulsos nerviosos de varios órganos llegan al cerebro por el nervio auditivo. Algunos mensajes del sistema vestibular van al cerebelo, que controla muchos de los reflejos que se incluyen en el movimiento coordinado Otro se dirigen a las áreas que envían mensajes a los órganos internos del cuerpo, y algunos a la corteza cerebral para su análisis y respuesta, lo cual se le da el nombre de equilibrio.
Las disfunciones del equilibrio pueden producir vértigo o mistagmos (oscilaciones involuntarias de los globos oculares). Tales alteraciones pueden compensarse con frecuencia, con ayuda de otros procesos sensoriales.
SENSACIONES DEL MOVIMIENTO Y SENTIDO POSTURAL ( CINESTECIA)
Localizados en los músculos , tendones y articulaciones, existen unos receptores que aportan la información acerca de las diversas partes del cuerpo, posición y movimiento de éste. Son los propioceptores y las sensaciones a que dan lugar se denominan cinestésicas.
Estos receptores proporcionan también conocimiento sobre la posición de los miembros y permiten efectuar complicados ajustes musculares.
Los movimientos de músculos, tendones y articulaciones activan a los propioceptores mediante una estimulación de tipo mecánico. La función propioceptiva se atribuye a distintas terminaciones nerviosas que parecen captar acciones de estiramiento de los músculos, y a los corpúsculos de pacinian, los cuales aparecen en las zonas que rodean las articulaciones. Estos mismos corpúsculos están relacionados con la sensibilidad táctil profunda.
SENTIDO CUTÁNEO
Los diversos receptores cutáneos dan lugar a lo que llamamos "sensaciones cutáneas " de presión, temperatura y dolor, pero la relación entre los receptores y nuestras experiencias sensoriales no es tan sencilla. La distribución de estos receptores no se presenta de igual forma en todo el cuerpo. Tales áreas como la cara y las manos (tacto), tienen muchos más receptores que otras como la espalda.
Los receptores están constituidos por terminaciones nerviosas libres no especializadas, localizados en las células exteriores de la dermis y epidermis: corpúsculos y folículos pilosos. Todos parecen recibir diferentes clases de estímulos y el registro de los mismos ocurre a nivel del cerebro. La fuente de estímulo puede ser la energía mecánica o radiante, aunque esta última no da lugar al estímulo de presión.
Las diferentes sensaciones táctiles a las que el organismo es sensible son combinaciones de cuatro primarias: presión, dolor, calor y frío.
Los receptores se agrupan en concentraciones de densidad muy variable. Allí donde la concentración es mayor el umbral para la sensación correspondiente más bajo, lo que equivale a una mayor sensibilidad de la zona. Las yemas de los dedos, por ejemplo poseen una gran agudeza táctil debido a la gran cantidad de receptores allí localizados.
Una estimulación táctil a base de grados extremos de intensidad puede provocar sensaciones de dolor, lo que es fácilmente comprobable con la presión ejercida sobre el músculo al caer sobre él un objeto pesado o al introducir la mano en agua muy caliente o extremadamente fría.
Corpúsculos de Meissmer Receptor cutáneo sensible a la presión.
Corpúsculo Pacinian Receptor cutáneo sensible a las presiones entre los órganos internos.
Terminaciones de Ruffini Receptor cutáneo que corresponde al calor.
Bulbo de Krause Receptor cutáneo que se supone que responde al frío.
Terminaciones nerviosas libres Terminaciones nerviosas finamente ramificadas de la piel que sirven de receptores del dolor.
Calor Paradójico Estimulación simultánea de los receptores "calor" y " frío" que se interpreta como "calor".